TRABAJO DE CIENCIAS NATURALES.

No quiero sobrecargaros de trabajo. Es complicado seguir el mismo ritmo que en clase. Desde ciencias naturales quiero que hagáis un experimento que habíamos empezado en clase. Esto te llevará días de observación y cuidados.

BUSCANDO LA LUZ.

Material:

  • 2 vasos de cristal (o dos vasos desechables pero que sean transparentes)
  • 2 servilletas de papel
  • 2 bolas de algodón (cada bola de algodón debe ser suficiente para llenar medio vaso). Si no tienes algodón, entonces usa más servilletas hechas bolita o periódico
  • 16 semillas de judías (puedes usar otras semillas que tengas a mano como maíz, garbanzos, lentejas, etcétera)
  • Un envase desechable que haya contenido leche o jugo (debe ser opaco y no dejar pasar la luz)
  • Agua simple
Procedimiento:
page2image759402624


El primer paso consiste en preparar cada uno de los vasos por separado, repitiendo la misma operación.

  1. Primero extiende la servilleta y luego dóblala a lo largo para que quede una banda de unos 4 ó 5 centímetros de ancho y aproximadamente 28 centímetros de largo
  2. Forra la parte interior del vaso con esa banda, cuidando que quede algo parecido a la ilustración.
  3. Rellena el espacio libre con el algodón, las bolitas de papel periódico o las demás servilleta

La primera parte del experimento: raíces abajo y tallos arriba

Coloca 8 semillas en cada recipiente, entre la tira de papel y el cristal, pero cuida que queden colocadas en distintas posiciones (panza arriba, panza abajo y panza a los lados)

Ahora deposita un poco de agua en la parte central de cada uno de los vasos. Sólo la suficiente para que todo quede impregnado (conste que no se trata de un experimento de inundaciones).

La segunda parte del experimento: Las hojas buscan la luz

¿Recuerdas que mencionamos un envase vacío de cartón? De acuerdo. Recorta el sobrante del lado en que fue abierto, de tal manera que puedas usarlo como cubierta para uno de tus vasos.

Además, recorta un pequeño círculo de 1 centímetro de diámetro en una de las paredes (lo más cerca posible del borde).

Inicia el trabajo práctico

Busca un lugar soleado donde puedas colocar tus recipientes, sin que estorben y donde no corran el peligro de caer. Uno quedará destapado y el otro cubierto con el envase (igual que si fuera una capucha, pero fíjate que no cambie la dirección del orificio que le hiciste. Siempre debe quedar en la misma posición).
page2image759505648

Ahí inicia un tiempo de espera hasta que inicie la germinación, lo cual llevará menos de una semana. Si tienes oportunidad, toma una fotografía cada día para registrar los progresos del trabajo.

Los primeros resultados.

A las 24 horas notarás que las semillas aumentaron de tamaño, y esto se debe a que absorbieron agua, es decir se hidrataron. Ésa es la señal que necesitan los embriones, que estaban en vida latente, para comenzar a desarrollarse.

Al tercer o cuarto día notarás que la cubierta exterior se abre en un punto por donde asoma una pequeñísima raíz.

Dos o tres días después, cuando ya alcanzan un tamaño más o menos notable, verás que todas comienzan a buscar el fondo del vaso, aunque inicialmente hayan brotado hacia arriba (por la posición en que fueron colocadas).

Después de una semana ya estarán creciendo los tallos y, ¡sorpresa!, esos van hacia arriba.

En este instante no deben existir grandes diferencias entre ambos recipientes y hemos podido comprobar que el crecimiento en una u otra dirección, ocurre en todos los casos.

A partir de este momento ya no debes destapar el segundo vaso, a menos que vayas a regar las plantas para que no se sequen. Preferentemente hazlo por la tarde o noche y muy rápidamente.

Los resultados finales
page3image802193664
Dos semanas después descubre el segundo recipiente y compara ambas muestras. Si todo salió conforme a lo esperado y no hubo fallas en la ejecución, te darás cuenta de que las matas del primer frasco siguieron desarrollándose normalmente, cada una por su cuenta. Las plantas del segundo frasco, en cambio, se habrán juntado e inclinado en la dirección del orificio que permitía el paso de unos rayitos de luz.


Las explicaciones
Ahora los biólogos saben que los vegetales (y también los animales) tienen comportamientos que responden a estímulos muy sencillos, como la fuerza de gravedad la luz. A eso le llaman tropismos, una palabra que viene del griego y quiere decir: cambios o giros. Las raíces tienen un tropismo positivo que las hace extenderse a favor de la ley de la gravedad (hacia el centro de la Tierra que las atrae). En términos científicos se llamaría geotropismo, ya que geo quiere decir tierra.
Por otro lado, los tallos y las hojas tienen un tropismo positivo, pero con relación a la luz. Eso las fuerza a buscar los rayos del sol. Aquí el nombre que la ciencia tiene para el fenómeno es fototropismo, puesto que foto significa luz.

Comentarios

  1. Maestro soy Rocío Moreno a mi las imágenes cuando las pulso no me deja verlas

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¡Muchas gracias por dejar tu comentario!

Entradas populares de este blog

TRABAJO JUEVES 23 de abril de 2020

TRABAJO JUEVES 16 de abril de 2020.

TRABAJO MARTES 28 de abril de 2020.